El registro por voz convierte una frase dicha en voz alta en una entrada del registro, para que apuntes lo que acaba de pasar sin pararte a escribir. Toca una vez, di la toma, el pañal o la siesta y de qué bebé se trata, y queda apuntado con la hora.

Por qué la voz importa con dos

Cuando le estás dando de comer a un bebé y sujetas al otro, las manos son el cuello de botella. Cada toque de más es una excusa para dejar el registro para luego, y ese luego casi nunca llega. La voz elimina el tener que escribir, así que el registro sigue completo incluso en las peores noches.

Qué puedes registrar

Tomas, pañales, sueño y esas pequeñas notas que, sumadas, dibujan un patrón. Como nombras al bebé mientras hablas, cada uno se queda en su propia línea de tiempo, lista para la próxima revisión cuando te pregunten cuánto ha comido cada uno.

Pensado para las 3 de la madrugada

El registro por voz está pensado para usarse con una mano y con la luz apagada, para que una toma nocturna no se convierta en un momento de pantalla encendida y ojos como platos, ni para ti ni para el bebé.