Compartir habitación significa que el bebé duerme en el mismo cuarto que sus padres, pero en su propia superficie de sueño, como una cuna o un moisés. No es lo mismo que el colecho, en el que el bebé está en la misma superficie que un adulto. Las recomendaciones de sueño seguro aconsejan compartir habitación, con el bebé en su propia superficie, durante al menos los seis primeros meses.

Para los padres de gemelos, compartir habitación tiene un segundo sentido: que los dos bebés compartan cuarto entre ellos. Es algo habitual y en general funciona bien, aunque en las primeras semanas los gemelos pueden despertarse el uno al otro hasta que se acostumbran a los ruidos del hermano.

Sea cual sea la organización, la superficie de sueño y la forma de acostar a cada bebé deben seguir las recomendaciones actuales de sueño seguro de una fuente fiable, como la Asociación Española de Pediatría.