Los ocho meses suelen ser el punto en que un bebé que dormía bien deja de hacerlo, y casi siempre es por desarrollo y no por algo que hayas hecho.
La mayoría de bebés de 8 meses llegan a 12 a 15 horas de sueño en 24 horas, 2 siestas y ventanas de vigilia de unos 2,5 a 3,5 horas. La más corta por la mañana, la más larga antes de acostarse.
Un día que funciona de verdad
| Hora | Qué pasa | Ventana de vigilia |
|---|---|---|
| 7:00 | Despertar y primera toma | - |
| 9:45 | Siesta 1 | 165 min |
| 11:15 | Despertar, toma | - |
| 14:15 | Siesta 2 | 180 min |
| 15:45 | Despertar, toma | - |
| 19:15 | Rutina de noche y a la cama | 210 min |
Las horas son un boceto. Lo que conviene mantener son las ventanas de vigilia, porque evitan que un bebé llegue a la siesta ya sobrecansado.
Lo que importa a los 8 meses
Gatear, ponerse de pie y balbucear llegan todos ahora, y los bebés lo practican a las dos de la madrugada. El cambio de los ocho meses es sobre todo ensayo motor.
Un bebé de ocho meses pelea contra el sueño porque está pasando algo más interesante, no porque no tenga sueño. Las señales vuelven a ser poco fiables durante un par de meses. Mirar el reloj funciona mejor que esperar señales de sueño, a cualquier edad por debajo del año. Un bebé que ha pasado su ventana pelea contra la misma siesta que querías darle. Esa pelea es lo que describen los padres cuando dicen que su bebé odia las siestas.
Las noches a los 8 meses
Los despertares nocturnos suelen volver a los ocho meses tras semanas de buen sueño. Son reales, son desarrollo, y se resuelven en dos a cuatro semanas si el sueño diurno se mantiene estable.
Dos bebés
Dos bebés practicando el gateo en la misma habitación a las cinco de la mañana es un problema aparte. Los gemelos que comparten habitación suelen necesitar quince días separados a esta edad, y después vuelven juntos sin problema.
Todo lo anterior vale para cada bebé por separado. El problema es que dos bebés con horarios distintos significa que nunca duermen a la vez, y entonces nunca llega la pausa que hace el día llevadero. Una sola decisión resuelve casi todo, y es por la mañana. Despierta a los dos con media hora de diferencia como mucho y el resto del día se ordena solo. Durante el día la regla se invierte: deja que una siesta termine en lugar de despertar al segundo bebé y luego acorta la siguiente ventana del que va por delante.
Si tus gemelos nacieron prematuros, calcula con la edad corregida. Un bebé nacido ocho semanas antes sigue un ritmo unas ocho semanas por detrás de su edad de calendario, y el más pequeño de los dos suele necesitar ventanas algo más cortas.
Dónde suele torcerse
Los bebés que acaban de aprender a ponerse de pie se despiertan, se quedan de pie en la cuna y luego no saben bajar. Practicar tumbarse durante el día acorta esto de verdad.
Qué cambia a los diez meses
Los despertares que empiezan aquí suelen resolverse en dos a cuatro semanas sin cambiar nada, siempre que el sueño de día se mantenga.
Qué aporta la app
A esta edad no ayuda otro consejo, sino un registro. Con Multibaby anotas cada despertar y cada siesta de los dos bebés con la voz, así que en una semana ves si las mañanas de tus gemelos se acercan o se separan y en qué momento del día se rompe.